El eLearning ha revolucionado la formación, pero muchos cursos no logran el impacto deseado. Las principales razones incluyen: objetivos poco claros, falta de planificación, contenidos poco atractivos y una experiencia de usuario deficiente. Además, algunos cursos no logran captar el interés del alumno, lo que provoca una baja tasa de finalización.

5 errores más comunes de los cursos online y cómo evitarlos

¿Por qué algunos cursos enganchan, tienen éxito y otros fracasan?


En general, no existe una causa única sino que la mayoría de los cursos online fracasan por una combinación de factores. La diferencia no está en la cantidad de contenido, ni siquiera en su calidad ni en las tecnologías utilizadas, sino en cómo se diseña la experiencia de aprendizaje en su conjunto. En concreto, los errores más comunes son:

Errores eLearning más comunes

  1. Falta de necesidad de mercado. No resolver un problema real que los alumnos necesiten resolver, sino aquello que el profesor quiere enseñar. Al final los alumnos pierden el interés porque no ven aplicación práctica para su vida o para su profesión.
  2. No tener un método. Empezar por la tecnología o por los contenidos, sin un propósito claro y antes definir la estrategia o sin una estrategia clara.
  3. Ofrecer una experiencia de usuario deficiente, que hace perder el interés, con navegación confusa, mala organización del contenido, aburrida, con exceso de texto, presentaciones monótonas y ausencia de elementos visuales o interactivos.
  4. Baja retención y motivación de los alumnos. Muchos estudiantes abandonan porque pierden interés, no hay incentivos, el curso es demasiado fácil o demasiado difícil.
  5. No medir resultados ni mejorar el curso. Tanto durante, como una vez impartido o publicado el curso, no se analiza si realmente está funcionando.

¿Qué hacer para que tus cursos online tengan éxito?


Después de ver los errores más comunes de los cursos online, vamos con las soluciones.

Como en todo, el éxito en cualquier proyecto suele venir de la mano de un profundo análisis previo, la definición de una estrategia y la mejora continua para que, contrastando con la realidad, puedas adaptarte a lo que realmente funciona.

Por otro lado, en el ámbito de la formación, se supone que el docente o el equipo que haya definido los contenidos, es experto en la materia que va a impartir y, además, es fundamental tener dotes didácticas para hacer comprender al alumno lo que se está diciendo. Trasladado al ámbito online, dichas dotes didácticas deben implementarse en el diseño instruccional mediante la estructuración correcta de los contenidos así como la utilización de los medios técnicos y audiovisuales más adecuados a cada caso.

En esta línea y para dar solución a cada uno de los errores enumerados en el apartado anterior, tendremos que trabajar de la siguiente manera:

Necesidad de Mercado

Si eres un emprendedor que vive de los cursos online que subes a la red o eres un profesor que trabaja por su cuenta impartiendo cursos como freelance, antes de lanzarte a publicar un curso cerciórate de que tu temática tiene salida en el mercado. Define tu audiencia e investígala bien, analiza tendencias y finalmente valida la demanda antes de crear el curso.

Si eres formador o responsable de formación en una corporación, asegúrate de diseñar el tipo de formación concreta que necesitan los empleados. Habla con ellos y con sus jefes, identifica las carencias, las necesidades reales y confirma que va a tener aplicación práctica para su trabajo en el corto o, como mucho, medio plazo.

En este artículo te explicamos cómo debes hacer un buen análisis de necesidades formativas para dar en la diana.

Estrategia

Una vez que hemos analizado la audiencia y tenemos clara la necesidad, hay que definir unos objetivos de aprendizaje claros (tanto globales del curso como por cada uno de los módulos a impartir) y aplicar el diseño instruccional para estructurar los contenidos en módulos que sigan un hilo conductor lógico y progresivo. Muchas veces nos metemos en la plataforma y empezamos a crear contenidos sin antes haber pensado muy bien cuál es el objetivo de cada tema y la ruta de aprendizaje que debemos seguir para conseguirlo.

Apuntamos también dentro del apartado de Estrategia un aspecto que nos parece fundamental en el eLearning moderno. Ya ha quedado atrás la metodología eLearning en la que se exponen de manera estática los contenidos, el alumno los lee (o los escucha) y luego se examina de los mismos contestando a preguntas concretas para valorar su nivel de retención.

La tendencia en el eLearning moderno es hacia una evaluación en base a la realización de actividades y participación en los foros. El tutor debe valorar el grado de aprendizaje en base a ellos ya que supone que, además de conocer los contenidos, el alumno es capaz de aplicarlos en la práctica. Lo que es más, mejora la motivación y el grado de atención del alumno que ve una aplicación práctica a los contenidos.

Experiencia de Usuario

Para generar una buena experiencia de usuario tenemos que potenciar todo aquello que facilita, que ofrece una experiencia agradable a la hora de que el alumno consuma nuestro servicio, en este caso nuestro curso.

En el caso de la formación eLearning, tenemos a nuestra disposición tres tipos de herramientas que lo hacen posible y debemos usar. Dichas técnicas son:

  • La plataforma debe ser intuitiva y que cargue rápido
  • Los contenidos:
    • mediante la utilización de elementos multimedia (videos, infografías, etc.)
    • con un diseño instruccional que disponga de menús y rutas de aprendizaje claras y con un diseño atractivo
  • Las metodologías:
    • utilización de metodologías activas (por ejemplo el aprendizaje basado en proyectos o basado en retos, simulaciones, gamificación, etc.)
    • utilizando técnicas de el microlearning,
    • generando interacción (con foros, por ejemplo)

Motivación

¿Cuántas veces nos ha ocurrido, como alumnos, que nos ponemos a hacer un curso online y tomamos una actitud de meros oyentes, acabando incluso por tener el curso de fondo mientras hacemos otras cosas?. Esto ocurre infinidad de veces en la formación corporativa, que muchas veces nos imponen.

El curso tiene que estar diseñado para generar impacto. Una de las claves del éxito de la formación eLearning es involucrar al alumno para que tome acción, que participe. Pero acción de verdad. Que tenga que realizar actividades (individuales y en grupo), cuestionarios, evaluaciones, proyectos, presentaciones, etc. todo aquello que le obligue a estar concentrado en el curso y, durante ese tiempo, que no tenga distracciones y no haga otra cosa. Como cuando la formación era solo presencial, pero con la diferencia de poder hacer uso de todas las ventajas y herramientas tecnológicas que nos aporta del eLearning.

También puedes aplicar técnicas de gamificación (recompensas, logros, niveles), contenidos de realidad virtual (VR), fomentar la interacción con foros y actividades colaborativas e implementar seguimiento y tutorías para guiar al estudiante.

En este contexto, para aquella formación en que sea posible (que no sea autoguiada) es fundamental la figura del tutor dinamizador.

Mejora continua

Sobre todo si estás empezando (y si ya eres experto tampoco hay que confiarse) es seguro que la primera vez que impartes un curso éste va a tener recorrido de mejora.

Y nada se puede mejorar si no se mide. Así que aquí la solución es recoger feedback (con encuestas y métricas de finalización) y utilizar los datos obtenidos para optimizar el diseño instruccional, el contenido y actualizarlo regularmente.

SI trabajas por tu cuenta, además, dicho feedback te puede servir para obtener testimonios que te ayudarán a vender tu curso a futuros alumnos.

Por último, también para los que trabajáis por vuestra cuenta, hay que tener presente que es necesario tener una infraestructura de ventas para vender vuestro curso. Hablaremos de este tema en posteriores artículos ya que tiene entidad suficiente para dedicarle un tema aparte.

Conclusión


En definitiva, se trata de tener al estudiante en mente durante todo el proceso de aprendizaje y ponerlo en el centro, desde la planificación hasta la evaluación y la mejora continua.

¿Se te ocurre algún otro consejo para evitar que tu curso eLearning fracase?

Te leemos en comentarios.