Lo primero que tienes que hacer antes de crear el curso y, además, para definir los objetivos del mismo, es entender a quién va dirigido, es decir, saber quiénes son o van a ser tus alumnos. Pero conocer bien a la audiencia es más que saber sus nombres o sus trabajos; se trata de entender sus necesidades, experiencias previas, expectativas y cómo prefieren aprender.

El proceso de analizar a tu audiencia tiene varias fases:
- Conocerla
- Segmentarla
- Personalizar el diseño
Conoce a tu audiencia o audiencias eLearning
Conocer a tu audiencia significa investigarla, conocer en profundidad no solo sus necesidades educativas, sino también qué les motiva realmente a hacer el curso, tanto personal como profesionalmente cuáles son sus deseos, sus desafíos, sus habilidades no satisfechas, sus miedos, aquello que necesitan mejorar y no se atreven a decir, aquello que no saben que tienen que mejorar, etc.
Como ejemplo, podemos tener una persona interesada en hacer páginas web porque forma parte del equipo de desarrollo web de una empresa y, sin embargo, otra persona que quiera aprender a hacer páginas web porque está empezando a emprender con su negocio. Sus motivaciones son totalmente diferentes y sus conocimientos previos probablemente también.
Segmenta a tu audiencia
Segmentar una audiencia o público objetivo (en nuestro caso «alumnos objetivo») significa agruparla por características afines, de modo que puedas personalizar el curso para cada una de ellas y cada miembro sienta que te estás dirigiendo expresamente a él.
Por ejemplo, no se prepara ni se imparte de la misma manera un curso de historia dirigido a personas jubiladas, que a personas aficionadas a la pintura y que necesitan un contexto histórico de la misma. O un curso de marketing impartido a ingenieros recién licenciados que a personal del departamento de marketing de tu empresa.
Lo ideal es que se haga un curso diferente para cada uno de dichos segmentos de mercado que identifiques en tu audiencia. Es la manera de que conecten con el curso y se enganchen con él, como veremos en el punto siguiente.
Personaliza el diseño y contenido de tu curso
Una vez encuentres las razones reales, las razones profundas de lo que buscan satisfacer cada uno de tus segmentos de mercado con tu curso, orienta todo el proceso de creación del mismo a satisfacer ese deseo o necesidad para hacerlo relevante al segmento al que te estás dirigiendo. Busca conectar con tus alumnos haciendo que sientan que tu curso está hecho justo para gente como ellos. De esta forma, no solo acertarás con los contenidos que deben aprender sino que, al sentirse identificados, estarán mucho más motivados y participativos desde el principio.
En el ejemplo que poníamos antes sobre el curso de historia, en un caso podrás poner ejemplos de hechos históricos relacionados con la pintura y en el otro, impartido además para jubilados, quizá tengas que tener en cuenta la falta de habilidades digitales de estas personas y, además, los ejemplos o actividades que propongas deberán orientarse de acuerdo a su edad y experiencias.
Algunas preguntas que puedes hacer
Sin ánimo de ser exhaustivos y sabiendo, además, que quizá la clave no te la den las preguntas directas sino leer entre líneas, la observación de los comportamientos o los comentarios informales, a continuación desglosamos una serie de preguntas que puedes utilizar como referencia para hacerte una primera idea de quiénes son tus posibles alumnos y lo que necesitan.
Información Individual
- edad: puede condicionar los recursos y herramientas a utilizar y el tono en el que nos tenemos que dirigir a los alumnos
- género: para adaptar los contenidos convenientemente, si fuera necesario
- idioma y dialectos: por razones obvias
- formación (académica y no académica): para adaptar el nivel y la profundidad de los contenidos al alumno
- profesión y cargo: para adaptar los contenidos, ejemplos y/o actividades
- tipo de trabajo (de oficina, físico al aire libre, fábrica, etc.): también puede condicionar los contenidos, los ejemplos y las actividades
- trayectoria profesional:
- emprendedor: suele buscar formarse en disciplinar genéricas necesarias para montar su negocio
- empleado: buscan recualificarse para mejorar profesionalmente
- desempleado: buscan formación para acceder a un puesto de trabajo
- ubicación: para adaptar los horarios o los ejemplos a las áreas geográficas correspondientes
- habilidades técnicas
- experiencia práctica
- conocimientos previos sobre lo que se va a ver en el curso
- experiencia profesional previa en la materia
- conocimientos mínimos necesarios para atender al curso
- lagunas de conocimiento
- interés que tienen en el tema
- personalidad
- sobre las expectativas que tiene del curso:
- experiencias previas en cursos elearning
- expectativas en relación a la interactividad
- preferencias de comunicación
- problemas de accesibilidad que les puedan condicionar
- problemas laborales que puede ayudarles a resolver
- qué podrán hacer después del curso que antes no podían
Información Colectiva
- tamaño del grupo: puede determinar el diseño de las actividades
- homogeneidad o heterogeneidad entre las personas del grupo
Contexto de cada alumno
- tiempo disponible
- metas profesionales, para conocer sus intereses
- barreras para alcanzar las metas, qué le falta
- si atiende el curso de manera voluntaria u obligatoria
- qué desafíos/dificultades tiene para aprender
- cuál es su motivación para aprender
- si va a aplicar lo aprendido a corto plazo y cómo
- disponibilidad de los dispositivos y software necesarios para realizar el curso online
- conectividad a internet
- preferencias de aprendizaje: formatos, estilo de comunicación, etc.
Conclusión
Como resumen podemos decir que investigar bien a la audiencia te permitirá adaptar el contenido, la metodología e incluso la tecnología, para que realmente se ajusten a sus necesidades.
¿Tienes algún ejemplo que nos quieras compartir?
Te leemos en comentarios.